Quise pedir un préstamo, pero no le entendí al banco

 
Quise pedir un préstamo, pero no le entendí al banco

 

En varios momentos de mi vida, he pensado en que pedir plata prestada no es una mala idea. Lo que nunca he logrado es entender los afiches que tienen los bancos para promocionar sus opciones de préstamo.

Hace como ocho años, a los 20, se me hacía más difícil entender. En este tiempo cambió la forma en que los bancos dan información a la gente. No solo porque ahora es más fácil, sino porque también hay más competencia.

No es de extrañar que los bancos tengan la información lo más resumida posible. Eso es bueno para comparar entre distintas opciones, pero es malo cuando uno no entiende tan bien el lenguaje de banco (como yo).

Después de googlear un poco y preguntarle a un par de amigos que estudiaron Administración, creo que logré entender la mayoría de ellos. Unos eran bastante fáciles, pero otros no tanto. Acá vamos.

La cuota es el pago que se hace mensualmente al banco. Ese monto depende de la cantidad de dinero prestado, los intereses y la cantidad de tiempo que dure el préstamo.

La moneda es la forma de pago aceptada en un país. Eso siempre está regulado por ley y depende del comercio local e internacional. En Costa Rica, lo más común es que se den créditos en colones o en dólares.

El financiamiento es la cantidad de dinero que se otorga en el crédito. Algunos bancos tienen financiamiento mínimo, es decir, que no prestan menos de eso. Lo que sí establecen todos los bancos es un monto máximo, por tanto, no van a prestar más que eso. Todo estará bien si se pide una cantidad que esté entre esos dos montos.

Cuando el crédito es para adquirir algo grande, el banco no pone toda la plata, sino un porcentaje. A eso se le llama porcentaje de financiamiento máximo. Suele rondar el 80%. Cuando eso pasa, hay que poner la diferencia.

La diferencia entre el valor total de la compra y el dinero que pone el banco se llama prima.

A veces hay un mínimo de tiempo para pagar la deuda. Se hace así porque a algunos bancos les sirve. Ese es el plazo mínimo. Pero a los bancos tampoco les sirve que el pago tarde toda la vida… por eso establecen el plazo máximo. En ocasiones, el crédito se paga en una cantidad fija de cuotas.

Son muy pocas las entidades financieras que no preguntan para qué quiere uno la plata. De hecho, no me parece prudente pedirle un préstamo a un negocio así. En todo trámite responsable, hay que indicar para qué se va a usar la plata. Ese es el propósito.

La garantía es un respaldo que se da al banco y que podría llegar a responder por la deuda. En caso de que se acumulen varias cuotas y el banco tenga que recuperar su inversión, podría dejarse lo que se dio en hipoteca.

Como casi siempre la garantía es una hipoteca sobre un inmueble, se hace un estudio para conocer el valor de esa casa o edificio. A eso se le llama avalúo.

Las comisiones son montos adicionales que el banco cobra y se deja. A veces es un monto fijo y a veces un porcentaje de la transacción. Ese dinero le sirve al banco para cubrir los costos del trámite.

Casi todas las entidades financieras piden uno o más tipos de seguro como requisitos de crédito. Los seguros son útiles porque pueden ayudar en caso de pérdida total o parcial de lo que uno compra.

Los intereses son un poco más complejos, así que voy despacio.

Aunque suene raro, el dinero prestado tiene un precio. Cuando alguien adquiere un préstamo, tiene que pagar un valor adicional al del monto que pidió. Ese es el interés.

El interés existe porque el valor y precio de las cosas cambia con el tiempo. No es lo mismo comprar con ?1000 en el 2008 a comprar con la misma cantidad en el 2018.

Como no se sabe si la moneda va a valer más o menos en el futuro, el interés juega un papel fundamental. En términos generales, ayuda a la persona que presta la plata a evitar que pierda dinero. De hecho, lo ideal es que gane.

La tasa de interés es el porcentaje adicional que se paga año con año.

El tipo de interés es una de las variables más importantes. Si es fijo, significa que, durante todo el préstamo, siempre se va a pagar el mismo interés. Si es variable, el monto se va a ajustar a las condiciones de la economía en el país, según sea más conveniente para el fiador.

El interés también puede ser mixto: durante un tiempo se paga una tasa fija, pero luego se paga una tasa variable.

¿Qué es lo más conveniente? Depende. El consejo general es que si una persona tiene ingresos fijos, opte por una tasa de interés fija. Por el contrario, si sus ingresos varían con el tiempo, es mejor que busque un préstamo con ese tipo de interés.

Espero que esto pueda ayudar a alguien. A mí, entender todo esto, me hizo repensar mi necesidad de ahorrar…