¿Qué tengo que tomar en cuenta cuando voy a buscar casa?

 
¿Qué tengo que tomar en cuenta cuando voy a buscar casa?

 

Hace unos días conversaba con unos amigos que no veía hace mucho tiempo y fue inevitable la discusión sobre cuáles son las mejores prácticas a la hora de buscar una casa.

Uno de ellos se comprometió con la que ha sido su novia de toda la vida. Creo que son pareja incluso desde antes de haber entrado a la carrera. Ellos valoran la opción de comprar una casa. Mi otro amigo cuenta que hace unos meses está considerando alquilar y viendo opciones de compra de apartamento.

Entonces intenté ser un buen amigo y contarles todas las cosas que tuve que tomar en cuenta cuando me pasé a vivir solo.

Primero que todo, tenemos que tomar en cuenta cuál es nuestro presupuesto. El escenario ideal sería poder comprar con dinero propio. Pero es un escenario que muy pocas personas se pueden permitir.

Por eso, hay que investigar muchísimo a la hora de pedir un préstamo. No solo es necesario encontrar el que mejores condiciones ofrece, sino que también hay que valorar si podemos pagar la mensualidad. Hay gente que dice que uno nunca debería pagar más del 40% del ingreso total por mes. Esa cifra puede variar para cada persona, según sus intereses.

Otra cosa que todos tenemos que tener en cuenta es que la casa tiene que estar en un lugar estratégico. Hay gente que opta por vivir cerca de su trabajo. Algunas personas también aprecian la cercanía con centros comerciales y distintos tipos de comercio. Las familias suelen buscar lugares cerca hospitales y centros educativos.

Esto es clave porque implica pasar menos tiempo en el carro o en un bus y gastar menos dinero en combustible.

Mi amigo y su prometida aún no saben si comprar o alquilar. Si compran, quieren hacerlo en una zona que tenga oportunidades de crecimiento. O sea, ellos quieren comprar algo en un barrio que se pueda desarrollar más en el mediano y largo plazo, de modo que unos años, el terreno valga más. Corren el riesgo de no estar cerca de nada.

Por otro lado, si alquilan, tienen que valorar distintas situaciones. Esos son casualmente los dilemas que tiene mi otro amigo, el que quiere alquilar o comprar su propio apartamento para independizarse.

Si uno alquila en una zona muy céntrica y comercial, corre el riesgo de que el edificio cambie sus condiciones y se destine a otra cosa. Esto también puede pasar si el inmueble se vende y los nuevos dueños deciden administrarlo de forma diferente.

También hay que leer y releer el contrato. Este documento legal marca las reglas del juego. No solo indica los datos más elementales como fechas de pago, montos, cambios en el precio del alquiler y duración del servicio… también puede incluir particularidades sobre arreglos a la casa, si se permite o no tener mascotas o cualquier otra condición particular.

Al alquilar uno tiene que saber qué alquila y por qué. Hay personas que encuentran lugares con gimnasio, piscina y amenidades similares. Estas personas se ahorran el dinero de inscribirse a cualquiera de estos servicios.

Pero también hay personas que por sus gustos, estilo de vida o cualquier otra razón tienen alguna de esas necesidades resueltas y el valor agregado no le aporta mucho.

Otra amiga que recién se independizó, por ejemplo, consiguió un apartamento con piscina, gimnasio, canchas de fut y además, venía amueblado. Esto último fue una salvada para ella porque aunque tiene que pagar más, pudo mudarse sin tener que pensar en comprar la línea blanca.

Eso no le sirve a mi otro amigo, porque ya la familia le ha ofrecido algunos regalos y probablemente con la boda la gente le regale otros electrodomésticos. Sería poco práctico que busquen algo así.

No todo proyecto residencial tiene las mismas comodidades y también es un factor importante. Una familia requiere una casa con varios cuartos. Una persona soltera puede quedarse solo con uno. En ese sentido, también hay que tener claro qué vamos a necesitar en términos de espacio.

Hay una cuota de trabajo de campo que también es necesario tener en cuenta. No solo hay que mapear los comercios que están cercanos. Hay momentos en los que pasan más personas por el barrio. Hay espacios que se ocupan más por distintos grupos de gente. Hay condominios que tienen reglas muy precisas de entrada y salida.

Y por último, creo que es súper importante tomar en cuenta con quién se va a compartir la casa. No es lo mismo el compromiso que puede existir entre una pareja que el compromiso que puede existir entre dos colegas de oficina que están pensando en compartir para ahorrar.

Por dicha yo ya pasé por todo eso y estoy bien acomodado, porque son un montón de preguntas complejas. Ojalá que lo arreglen pronto.